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«Las mujeres reclusas tienden a castigarse en exceso, por eso les transmitimos que no se rindan»

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Verónica Daneri es licenciada en Psicología y presidenta de Iniciativa Educativa, asociación que surge de forma reciente en la provincia de Cádiz para favorecer la promoción socioeducativa y el desarrollo integral de familias con especiales necesidades, desde el prisma de la igualdad de oportunidades y la perspectiva de género. Pese a su juventud, la entidad se ha incorporado a EAPN-A con una significativa trayectoria que se inició en 2017, a través de talleres de educación parental en centros de internamiento de menores –chicas–, y se ha potenciado a lo largo del pasado año con diversas acciones en el Centro Penitenciario Puerto III de Cádiz, para las que han contado con voluntarias de la UCA (en la foto de arriba).

Pregunta: ¿De qué personas parte la idea de fundar Iniciativa Educativa y con qué motivación?

Respuesta: La idea surge de mí misma y de Raúl Jiménez [secretario técnico de la entidad] en el momento en que, por nuestra experiencia profesional con personas en riesgo de exclusión social, especialmente mujeres y menores, nos hacemos conscientes de que esta situación también se da dentro de prisión. Por eso nos planteamos hacer más visibles a las mujeres reclusas y cuestionar los estereotipos con los que cargan: no solo los prejuicios del resto de la sociedad en torno a estas mujeres, en su mayoría víctimas de violencia de género y madres, sino también las etiquetas que ellas mismas  se van poniendo y engrandeciendo.

P: ¿Qué retos os habéis encontrado al atender a este colectivo y cuáles han sido los primeros frutos de esa labor?

R: Son mujeres que se sinceran, y es importante porque en situaciones así hay que llorar, hay que reír… todas las emociones son válidas, pero hay que sacarlas. Los frutos los empezamos a ver pronto: nos sorprendió lo bien que nos recibieron, el alto nivel de participación en los programas de Intervención Psicosocial y Parentalidad Positiva. Sabemos que estas acciones son necesarias, pero queremos que ellas sean partícipes. Algunas usuarias ya recomiendan a otras reclusas recién ingresadas que hablen con nuestra entidad y se apunten a las actividades; eso nos refuerza mucho. De hecho, nuestro objetivo es que sean ellas mismas las que propongan, como así está ocurriendo. Nos lanzan ideas que nosotros adaptamos para que puedan ser aceptadas en Puerto III.

Las abuelas nos decían que muchas veces tenían que engañar a sus nietos, porque los hijos de mujeres reclusas no quieren ir a un vis a vis

Verónica Daneri

P: De esas propuestas han surgido muchas de las actividades que habéis llevado a cabo en el último año, ¿nos puedes contar algunas de ellas?

R: Una de sus ideas fue el taller de Marquetería, que recondujimos para que no consistiera solo en hacer joyeros. Con los paneles de madera se hicieron diferentes mensajes que quedaron colgados en las paredes de los módulos penitenciarios de mujeres. Son momentos en los que ellas se relacionan y se sociabilizan sin tensión ni conflictos, lo cual es muy difícil en el entorno de una prisión.

Quizá la más bonita de sus propuestas fue la de los Encuentros Familiares. Para ellas resultaba muy frío ver a sus hijos a través de un cristal, por eso fue estupendo que pudieran estar juntos en una zona diferente, sin separación física. Ahí también nos dimos cuenta de la importancia de los padres y madres de estas mujeres, que son abuelos de sus hijos y quienes casi siempre se encargan de cuidarlos. Esas abuelas nos decían que muchas veces tenían que engañar a sus nietos, porque los hijos de mujeres reclusas (hablamos de edades entre los 4 y los 12 años) no quieren ir a un vis a vis. Pero esta alternativa lo hace más fácil. Para este año, además de continuar la labor que venimos haciendo para que siga creciendo el interés de estas mujeres, nos hemos propuesto mantener el contacto con sus familiares fuera de prisión. Que también tengan su espacio, más allá de los encuentros.

También hemos hecho un taller de Sexualidad y Autoestima, porque hay ideas erróneas y muchísimas relaciones tóxicas en su entorno. Ellas estaban interesadas en tratar el tema de sexualidad, nosotros añadimos el de autoestima porque les decimos que el órgano sexual más importante es el cerebro. A partir de ahí tratamos todas las emociones y la respuesta sexual, aclarando todas las dudas, pero la pregunta clave es: ¿Tú qué sientes? ¿Qué te ha paralizado en esta situación? Ellas tienden a responsabilizarse y castigarse en exceso, por eso les transmitimos que no se rindan. Que vayan paso a paso, pero siempre en positivo.

P: La acción voluntaria es una de las bases de vuestra actividad. ¿Cómo es vuestra relación con la UCA en este ámbito y cuál está siendo la respuesta por parte del alumnado?

R: Es una oportunidad no solo de empoderar a estas mujeres, sino de hacer visible su realidad al resto de la sociedad. Y qué mejor forma de hacer partícipe a la ciudadanía que a través del voluntariado, incluso desde la propia universidad: jóvenes que se están formando y tienen interés en temas afines. Desde el mes de octubre colaboran con nosotros tres voluntarias y están encantadas. Lo están viviendo de forma muy emotiva y con muchas ganas de seguir participando.

EAPN Andalucía«Las mujeres reclusas tienden a castigarse en exceso, por eso les transmitimos que no se rindan»