Un compromiso colectivo para garantizar derechos y reducir desigualdades: Andalucía no puede esperar.

Más de 3 millones de personas en Andalucía (35,6%) están en riesgo de pobreza y exclusión social. La pobreza afecta especialmente a mujeres, niñas y niños, adolescentes, personas mayores y hogares con menores a cargo.

XV Informe sobre el Estado de la Pobreza en Andalucía.

El Pacto Andaluz contra la Pobreza, impulsado por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, nace como una hoja de ruta compartida entre entidades sociales, instituciones y ciudadanía para avanzar hacia una Andalucía más justa y equitativa.


El Pacto Andaluz contra la Pobreza y la Exclusión Social se articula a través de dos documentos complementarios: un Informe Ejecutivo, que establece las metas en base a objetivos claros y líneas estratégicas, y un documento de Ideas Clave, que desarrolla los aspectos esenciales y recomendaciones estructuradas por áreas.

Todas las entidades, instituciones y agentes sociales de Andalucía pueden adherirse al Pacto, comprometiéndose con sus objetivos, y tanto ellos como la ciudadanía en general pueden realizar aportaciones para enriquecer su contenido de forma participativa.

Ya se han sumado

¿Cómo participar?

Aportaciones al borrador

Abierto a las entidades sociales, instituciones y ciudadanía que deseen realizar sus aportaciones al Pacto en cualquiera de las materias a las que se refiere.

Adhesión al Pacto

Aquellas entidades e instituciones que quieran sumarse formalmente a los objetivos del Pacto Andaluza contra la Pobreza y la Exclusión Social puede cumplimentar el siguiente formulario:

Objetivos estratégicos

  • Garantizar ingresos mínimos suficientes para todos los hogares vulnerables.

  • Reducir la tasa AROPE del 35,6% al 25%.

  • Reducir la pobreza del 29,2% al 15% y la pobreza severa del 12,8% al 5%.

  • Implementar políticas fiscales y económicas progresivas que disminuyan la desigualdad.

  • Fomentar empleo digno y formación, especialmente para mujeres y jóvenes.

  • Alcanzar la media europea de empleo femenino: 70,8%.

  • Reducir desempleo juvenil del 30,7% al 20%.

  • Garantizar educación equitativa e inclusiva, reduciendo el abandono escolar temprano al 9,3%.

  • Vivienda digna y acceso a suministros básicos para todas las personas.

  • Universalidad en la sanidad y cobertura completa en salud mental, bucodental, oftalmológica y auditiva.

  • Servicios sociales de calidad, coordinados y adaptados a cada territorio.

  • Protección reforzada para menores, mayores y familias.

  • Reducción de desigualdades territoriales y demográficas.

  • Incorporar medidas frente al cambio climático que protejan a las personas vulnerables.

  • Reconocer y fortalecer el papel del Tercer Sector de Acción Social.

  • Financiación sostenible y estable para organizaciones sociales.

  • Participación activa de la ciudadanía en la implementación y evaluación de políticas públicas.

Pilares transversales

  • Enfoque de Derechos Humanos.

    Todas las actuaciones se orientan a garantizar derechos fundamentales: vivienda, educación, salud, ingresos adecuados, protección social y participación ciudadana. La pobreza no es una circunstancia: es una vulneración de derechos.

  • Igualdad de Género e Interseccionalidad.

    Las respuestas deben atender las desigualdades estructurales que afectan especialmente a mujeres, familias monomarentales, personas migrantes, jóvenes, mayores y personas con discapacidad. El Pacto incorpora un enfoque transversal de género y diversidad.

  • Participación Social y Gobernanza Compartida.

    El Pacto reconoce el papel esencial del Tercer Sector y de la ciudadanía. Las decisiones deben tomarse de manera transparente, con mecanismos permanentes de participación, seguimiento y evaluación.

  • Transición ecosocial justa.

    La lucha contra la pobreza debe integrar la adaptación y mitigación climática. El Pacto incorpora medidas para proteger a las personas más vulnerables ante fenómenos extremos, pobreza energética y desigualdades ambientales.

  • Cohesión territorial.

    El Pacto integra medidas adaptadas a la realidad rural, urbana y periférica, para reducir las desigualdades regionales y garantizar el acceso equitativo a servicios básicos, empleo, oportunidades educativas y vivienda en todo el territorio andaluz.

  • Digitalización inclusiva.

    El Pacto incorpora un compromiso firme con la reducción de la brecha digital, garantizando que ninguna persona quede excluida de oportunidades, trámites o servicios por falta de competencias, acceso o recursos tecnológicos.

EAPN Andalucía