El Pacto Andaluz contra la Pobreza y la Exclusión Social sigue avanzando en su proceso de construcción colectiva, incorporando aportaciones clave de distintas organizaciones sociales que refuerzan su alcance y concreción. Entre las contribuciones más destacadas se encuentran las de la Plataforma de Organizaciones de Infancia (POI Andalucía), la Red de Entidades para la Emancipación Juvenil (FEPA) y la entidad miembro de la Red, la Fundación Calor y Café, que aportan enfoques complementarios para atender a los colectivos más vulnerables de Andalucía.
En esta fase, FEPA Andalucía ha presentado un paquete de medidas minuciosas para garantizar que la juventud extutelada no quede diluida bajo categorías genéricas de infancia y adolescencia. La red, integrada por entidades como Accem, Aldeas Infantiles SOS, AFASODE, Nuevo Futuro, Asociación Paz y Bien, Casa Paco Girón, CONVIVE Fundación Cepaim, Federación SUR Acoge, Fundación Don Bosco y Hogar La Salle, exige que esta juventud sea reconocida como grupo de especial vulnerabilidad, con metas y líneas de financiación propias. Entre sus propuestas destacan la prevención del sinhogarismo juvenil mediante plazas de autonomía y alquiler social adaptado, el desarrollo de itinerarios de vida personalizados que combinen formación y acompañamiento socioeducativo hasta los 25 años, y la apuesta por un modelo de gobernanza que garantice estabilidad financiera y continuidad en la atención.
POI Andalucía, por su parte, refuerza la protección de la infancia y adolescencia, incorporando medidas orientadas a garantizar derechos y oportunidades a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Calor y Café Granada aporta recomendaciones centradas en la atención integral de personas en exclusión severa y sinhogarismo, con especial énfasis en vivienda, inclusión comunitaria y apoyo psicosocial.
Estas aportaciones se producen en un contexto crítico: según los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) 2025, el 34,7 % de la población andaluza está en riesgo de pobreza o exclusión social, y la carencia material y social severa alcanza el 10,9 %. A pesar del incremento de ingresos medios, muchas familias siguen sin poder acceder a bienes y servicios básicos.
Impulsado por EAPN Andalucía, el Pacto Andaluz contra la Pobreza y la Exclusión Social cuenta ya con 93 organizaciones adheridas, incluyendo entidades sociales, universidades públicas, sindicatos y otros actores clave. Este respaldo diverso refuerza su capacidad de incidencia y muestra un consenso social amplio en torno a la necesidad de actuar de manera coordinada frente a la pobreza.
Las aportaciones de estas organizaciones evidencian que el Pacto no es solo un documento, sino una herramienta viva, capaz de transformar propuestas en acciones concretas que protejan la infancia, acompañen a la juventud extutelada y garanticen inclusión para quienes viven en exclusión severa. A pocos días de cerrar el plazo de adhesiones, el reto es claro: convertir el consenso social en políticas públicas que construyan una Andalucía más justa y equitativa.
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